Prayers | Oraciones

 

Lanzados a las periferias, como Claret

 

Señor, nuestro mundo genera diversos tipos de periferias,

en las que muchos hermanos y hermanas esperan la buena noticia de tu Reino.

No es fácil salir de nuestras cómodas y seguras instalaciones

para asumir los riegos de vivir en salida misionera.

 

Gracias porque ungiste a San Antonio María Claret, nuestro Fundador,

para proclamar la buena nueva a los pobres

y lo hiciste un profeta atento a las periferias de su tiempo.

 

Tu Palabra lo arrancó del afán de instalarse en el centro industrial

y lo condujo por rutas nuevas de contemplación y misión.

Tu Palabra lo desinstaló de la seguridad parroquial

para asumir los riesgos de la predicación itinerante.

 

La caridad de Cristo le urgió a ser un pastor en salida,

atento a los pobres y excluidos para ofrecerles vida y dignidad.

Esa misma caridad, le llevó a descubrir periferias en un palacio real,

desde el cual encontró nuevas plataformas de evangelización.

 

Formado en la fragua del Corazón de María,

se sintió lanzado a aquellos lugares a los que nadie quería ir

para transmitir el amor maternal que busca, acoge y acompaña.

Perseguido y calumniado, corrió la misma suerte de su Señor:

morir en la soledad de las periferias del destierro.

 

Como misioneros en salida, necesitamos nuevamente

ser ungidos por tu Espíritu, Señor.

No permitas que nos instalemos en nuestras comodidades

ni que nos encerremos en las fortalezas de nuestros temores.

Que tu Palabra vuelva a indicarnos caminos de conversión

para salir a la misión como misioneros que arden en caridad. Amén.

 

Carlos Sánchez, CMF

 

 

 

Testigos-mensajeros de la alegría del Evangelio en las periferias

(oramos con Missionarii Sumus 9.10.49.51.52)

 

Señor Jesús, tu Palabra sacó al Padre Claret

del centro a las periferias,

para llevarlo al lado de las personas que más necesitaban de Dios.

 

Hoy sigues dirigiéndonos a nosotros esta misma Palabra.

También hoy nos preguntas ¿dónde está tu hermano?;

nos invitas a escuchar contigo el grito de los pobres y necesitados;

y nos unges con tu Espíritu,

que nos envía a dar la Buena Noticia a los pobres,

a acoger, escuchar, acompañar y cuidar a los más frágiles de la tierra.

 

Nosotros recibimos tu llamada

y, como evangelizadores, queremos ser tus instrumentos

para la liberación y promoción de los pobres;

queremos estremecernos misericordiosamente ante el dolor ajeno;

queremos llegar a ser una Congregación pobre y para los pobres,

que se deja evangelizar por ellos y con ellos evangeliza.

 

Agradecemos, Señor, todas las experiencias

en las que tu Espíritu nos hace salir

hacia las periferias de pobreza, exclusión y descarte,

nos agracia con el don de la misericordia y la compasión,

nos concede una visión profética alternativa

y nos lleva a promover culturas éticas de cooperación y solidaridad.

 

Y te suplicamos que nos ayudes a resaltar mucho más en nosotros,

con audacia y creatividad, la opción por los pobres y necesitados,

a no vivir como si los pobres no existieran,

a denunciar las estructuras de injusticia

y a luchar contra el sistema que las perpetúa, proponiendo alternativas.

 

Que el corazón de nuestra Madre,

la primera entre los pobres del Señor,

sea para nosotros escuela de esta caridad y compasión

que nos empeñan en la instauración del Reino. 

 

Agustín Ortiz, CMF

 

 

 

 

Oración con los cuatro elementos

 

Tierra

A la Madre Tierra, nuestra casa común, la que hace posible que todo encuadre perfectamente, teniendo las condiciones necesarias para vivir. Que no alteremos y abusemos de sus ciclos naturales, la respetemos como un ser viviente, como algo sagrado. No dejemos caer en ella todas nuestras miserias y mostrémosle afecto y agradecimiento. Que pongamos más atención en preservarla, evitando en consumo abusivo de sus recursos naturales. Haz de nosotros defensores valientes de nuestra Madre Tierra.

Por el don de la Madre Tierra. Te damos gracias, Señor.

 

Aire

Al aire que es tan indispensable para la vida del planeta, y que lo necesitamos limpio para respirar…aunque no lo veamos lo necesitamos. Estamos llamados a no contaminar más de lo debido el aire del Planeta. Muchos respiramos el humo de las quemas, de las industrias, de los combustibles en general y nuestros pulmones como un filtro buscan limpiarse, pero muchas veces no pueden. Tener el aire limpio es responsabilidad de todos. Haz de nosotros defensores valientes del aire que respiramos. 

Por el don del aire. Te damos gracias, Señor.

 

Agua

Al agua como otro elemento fundamental para vivir. Nos renueva y reanima cada día, limpia nuestros cuerpos, apaga nuestra sed, empapa la tierra para produzca vida. Pero la desperdiciamos y muchos la contaminan; los que gozamos de ella no somos conscientes de su valor porque la creemos infinita, los que no la tienen la desean y sufren al tenerla al alcance. Que aprendamos a cuidarla como fuente inapreciable de vida y no pensemos en ella como una mercancía sino como un bien al que todos debemos de tener acceso. Haz de nosotros defensores valientes del agua que utilizamos.

Por el don del agua. Te damos gracias, Señor.

 

Sol

Al sol luminoso, radiante, que se levanta sobre el mundo, que es fuerza, poder, energía, dinamismo. Sabemos que la vida en la Tierra depende de su fuego y de su luz, no podríamos quedar completamente a oscuras, si él se apaga nos apagamos nosotros también. Valoremos recibir del sol: salud, vitalidad y vigor y sintamos sus beneficios. Pero no dejemos de pensar en todo el daño que le estamos causando a la capa de ozono que nos protege del fuego abrasador de esa hermosa estrella madre. Seamos responsables en todo lo que se refiere al calentamiento global y ayudemos a frenarlo. Haz de nosotros valientes defensores de la capa de ozono y personas agradecidas con el hermano sol.

Por el don del sol. Te damos gracias, Señor.

  

 

(Entregamos a cada participante una semilla de frijol o de maíz…)

Con la semilla en la mano, agradecemos que existen las condiciones para que ella crezca, se multiplique y disfrutemos de sus frutos.

Recordemos…

La agricultura aparece por primera vez en la Biblia en el segundo relato de la creación (Gn 2,4-25). “Yahvé tomó, pues, al hombre y lo puso en el jardín del Edén para que lo cultivara y lo cuidara”. Los verbos hebreos que usa el texto son ‘ABAD y SHAMAR para decir cultivar y cuidar. Son verbos que, en éste y en otros contextos, tienen significado de “servir” (de donde ‘EBED, siervo) y cuidar vigilando, como en el caso de los pastores con sus ovejas. Ya el uso de estos verbos indica de qué tipo será la relación que establece la Biblia entre el ser humano y la tierra: no es dominio, sino servicio y cuidado (Raúl H. Lugo, Tierra y Agricultura en la Literatura Bíblica, Iglesia y Sociedad).

La Semilla es vida, milagro, biodiversidad, soberanía, solidaridad, compromiso, identidad, alimento. Cada uno de nosotros está invitado a pedir por los frutos de la misión.   

Cada uno de nosotros puede hacer sus peticiones…

Dios Padre y Madre, haz de nosotros protectores y no depredadores de todo lo creado. Que no contaminemos, sino que cuidemos esta casa común que nos has dado para desarrollarnos y vivir. No permitas que reproduzcamos la actitud egoísta y acaparadora de este mundo materialista. Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha por la justicia, el amor y la paz. Amén.

Canto…

Honduras - Provincia Claretiana de Centroamérica

 

Archivos para Descargar

"¡Somos misioneros! La Misión pertenece a nuestra identidad más profunda". | "We are missionaries! The Mission belongs to the core of our most fundamental identity".

MS 1 (Cf. CC 2; Dir 26.)