En los Institutos Teológicos de Vida Consagrada

Después de terminar mis estudios en Sagrada Escritura en Roma, regresé a mi Provincia, donde fui destinado a nuestra Comunidad-Teologado de Granada. Allí estuve más de una década impartiendo lecciones de Biblia en una Facultad de Teología de la Compañía de Jesús, frecuentada por nuestros propios estudiantes. Y allí recibí el destino del P. General, para incorporarme a la comunidad del Claretianum. A partir de este momento, el enfoque fundamental de mi estudio y de mis lecciones ha sufrido un considerable cambio: ahora he de establecer siempre el puente entre Sagrada Escritura y Vida Consagrada. Para mí ha sido una gozosa experiencia el ir descubriendo la constante e intensa relación que históricamente ha existido entre las páginas sagradas y la aventura, humana y espiritual, de las mujeres y hombres que han ido dando origen y desarrollo a este peculiar estado de vida en la Iglesia. Histórica y espiritualmente, la Vida Consagrada no se entiende, ni habría sido posible, sin la especial influencia de la Biblia. Sobre todo a través de una lectura espiritual, creyente, de sus páginas. Desde sus inicios, y a lo largo de su dilatada historia, los religiosos se han sentido llamados a ser como una interpretación viviente del Evangelio. Cada carisma en la Iglesia viene a ser una forma peculiar de leer, comprender y vivir el Evangelio. Pues bien, mi estudio y mi reflexión me han llevado al convencimiento de que tal fenómeno, que es fruto del Espíritu, no queda reducido a un pasado más o menos remoto: supone y representa una experiencia que ha de seguir teniendo plena vigencia. La lectura frecuente, cotidiana, de la Escritura sigue teniendo una importancia vital en la vida personal, comunitaria y carismática de todos los consagrados hoy. De manera que nuestro seguimiento y nuestra configuración con Cristo sigan siendo, realmente, “como viene enseñado en el Evangelio” (Perfectae Caritatis, nº 2). Nuestro servicio a la Palabra de Dios en el Claretianum se desarrolla en un contexto específico: las lecciones académicas propias de una Licenciatura en Teología de la Vida Consagrada. Mi asignatura, que lleva por título “Nuevo Testamento y Vida Consagrada” es obviamente una de las disciplinas más directamente relacionadas con este servicio. Yo pretendo y trato de transmitir, no sólo un contenido teórico, sino también y principalmente una pasión: la pasión por la lectura creyente de la Palabra de Dios. Yo entiendo mi trabajo aquí, como misionero claretiano, desde estos presupuestos: una competencia académica rigurosa y seria, que ha de ser desarrollada con un profundo convencimiento personal de aquello que se transmite. Busco así convertirme en servidor de la Palabra que explico. Y de esta forma procuro comunicar, no sólo un contenido teórico, sino un amor sincero por la Escritura en aquellos que en el futuro serán encargados de enseñar a otros. _____ P. Ricardo Volo, CMF [Profesor en el ITVC - Claretianum de Roma, Italia]

"¡Somos misioneros! La Misión pertenece a nuestra identidad más profunda". | "We are missionaries! The Mission belongs to the core of our most fundamental identity".

MS 1 (Cf. CC 2; Dir 26.)