En los Centros de Espiritualidad

Dice Jesús en el Evangelio: “Mi madre y mis hermanos son los que oyen la Palabra de Dios y la cumplen” (Lc 8, 21).La familiaridad con Jesús nos tiene que venir de la escucha de la Palabra de Dios y de la puesta en práctica de esta Palabra, es decir, una Palabra que tenga incidencia en la actitud y en el proceso vital de sus seguidores. Los “servidores de la Palabra”, lo son porque conocen esta Palabra desde el conocimiento e interiorización de la misma y desde la urgencia vocacional de transmitir esta experiencia a cuantos encontremos en nuestra “salida” al mundo de Dios. Conocer para conformar la vida al contenido del mensaje (cf. Mt 7, 21-27; Lc 6, 46).
Una casa de Espiritualidad, que esté bajo la responsabilidad de los Misioneros Hijos del Corazón de María, tiene que ser sobre todo el lugar de escucha de la palabra de Dios y después ayudar a repetir la respuesta de la Virgen: “Hágase en mi según tu Palabra” (Lc 1, 38). Tiene que crear el ambiente que predisponga a la receptividad del Dios que habla para rehacer la propia vida como camino para ayudar a rehacer la de los demás. Así se irá haciendo realidad la construcción del Reino de Dios. Es la vocación misionera de nuestra Congregación que tiene que expresarse en todos los lugares de por todos los medios. Todo ello no siempre es posible porque, al menos desde una corta experiencia, no tenemos propuestas propias que definan nuestra Casa de Espiritualidad, más bien se trata de “alquilar” unos servicios que proponen diversas experiencias religiosas con gran diversidad de criterios y que no siempre se corresponden a la impronta misionera de nuestro carisma. Sin embargo, también en estas situaciones de necesaria pervivencia de nuestras instituciones, hay que ofrecer siempre aquellos elementos que definen nuestra propuesta misionera de Servidores de la Palabra de Dios y que deben completar cualquier modelo de espiritualidad y vivencia cristianas. Es un desafío al que no siempre es fácil de responder. _____ Josep Sureda, CMF [Lleida, España] 

"¡Somos misioneros! La Misión pertenece a nuestra identidad más profunda". | "We are missionaries! The Mission belongs to the core of our most fundamental identity".

MS 1 (Cf. CC 2; Dir 26.)