En la pastoral parroquial

“HAGAN LO QUE ÉL LES DIGA” (Jn 2, 5).

Queremos ser Iglesia que peregrina en este territorio de frontera entre la Republica Dominicana y Haití, en la Capital de la Provincia Independencia, llamado Jimaní. Somos misioneros llamados a ser “testigos y mensajeros de la Alegría del Evangelio” conscientes de que estamos realizando una pre-Evangelización pues existen los conceptos pero no están acompañados de las vivencias y sobre todo de un encuentro con Jesús. 

En este ámbito escuchamos la Palabra que nos urge a ser agentes de Evangelización, esto es, a anunciar a Dios Padre de Misericordia y a Jesús compasivo que nos acompañan y nos hacen sensibles a tantas situaciones de pobreza y de vulnerabilidad a la vez que nos ayudan a dar sentido y sanar tantas vidas rotas sin ninguna esperanza.

Somos Parroquia “en salida” queremos estar cerca de la gente, en contacto con los hogares y la vida del pueblo, viviendo entre las casas de los Hijos e Hijas de nuestro Papá Dios. Esto nos lleva a una pastoral por sectores, a evangelizar casa por casa, a celebrar Eucaristías de la semana en los hogares invitando a vecinos y demás fieles. Nos impulsa visitar a los enfermos, a acompañar a las familias que pierden un ser querido, con la oración o la misa, aprovechando para dar un mensaje de sentido de la vida y de esperanza. Así queremos escuchar a Dios, en los acontecimientos de la vida sobre todo de los más pobres y vulnerables que sufren las injusticias. Aquí queremos proclamar la Palabra, conscientes de que en muchas de las ocasiones no es escuchada o no encuentra la respuesta que nos gustaría. Entre los pobres y vulnerables queremos testimoniar con nuestro estilo de viva comunitario lo que anunciamos viviendo con la alegría del Evangelio nuestro ser misioneros claretianos.

Somos también parroquia Samaritana. Nuestras parroquias son espacio de caridad generosa. Como misioneros, queremos ser instrumentos de Dios para la liberación de los pobres e inmigrantes, estremecernos con tanto dolor y sufrimiento con el que nos encontramos cada día. Buscamos ser parroquia pobre y para los pobres. La frontera física supone encontrarnos con un mundo de inmigrantes haitianos que vienen huyendo de la miseria pero que tampoco encuentran bienestar sino muchas veces más miseria. Además de con un mundo de corrupción e impunidad que la sufren toda la sociedad pero sobre todo los más desprotegidos. Este deseo nos lleva a acompañar y también a denunciar y luchar, junto con otros, por cambiar las estructuras de injusticia proponiendo alternativas, no desde el “dar el pez”, sino desde el esfuerzo por un cambio de mentalidades “invitando y promocionando el pescar”. Nos implicamos en la lucha por un Jimaní mejor, formando parte de plataformas y redes que luchan por dar a los NN sus derechos, por conseguir un mejor servicio del agua y de la luz, por una ciudad más habitable y más limpia. Sin olvidarnos de crear conciencia de que debemos conservar nuestra naturaleza y el hermoso contorno fruto de la Creación. Tampoco queremos ser ajenos a la labor social que desde la Diócesis se realiza, sobre todo en las poblaciones de La Loma. Con nuestra presencia damos valor evangelizador a inversiones que desde Cáritas y ONGs realiza la diócesis de Barahona con su Pastor al frente. Como el Samaritano, también nosotros, queremos escuchar a Dios que nos evangeliza por los que viven en las “fronteras”.

Siempre desde la convicción de que nuestras Parroquias son, así mismo, ámbito de adoración y celebración. Cuidamos las celebraciones diarias y sobre todo las dominicales, la formación de los agentes de evangelización. Vivimos en misión compartida con misioneros laicos y con laicos comprometidos. Siempre escuchando a María que nos vuelve a repetir, miren a Jesús y hagan lo que él les diga y así queremos convertirnos en “oyentes y servidores de la Palabra” siendo “testigos y mensajeros de la Alegría del Evangelio”. _____ Jesús María Amatria, CMF [Jimani, Republica Dominicana] 

"¡Somos misioneros! La Misión pertenece a nuestra identidad más profunda". | "We are missionaries! The Mission belongs to the core of our most fundamental identity".

MS 1 (Cf. CC 2; Dir 26.)