En la pastoral familiar

El segundo rasgo carismático en la misión, de que nos habla el XXV Capítulo General, es el de ser OYENTES Y SERVIDORES DE LA PALABRA DE DIOS. En el trabajo pastoral con la familia, ser oyentes de la Palabra se convierte en algo fundamental para ser testigos ante los demás de esa otra familia basada en los lazos del espíritu, donde todos somos hermanos y tenemos un solo Padre (= Abbá). Los que vivimos en este continente, todavía nos encontramos con muchas familias que enseñan la Palabra a sus hijos/as y se reza en común, algo que en la vieja Europa ya es muy difícil de ver. Seguiremos siendo la resonancia del P. Fundador en la sociedad si servimos la Palabra en ese contexto familiar tan diverso en el mundo actual, de lo que era no hace muchos años atrás, familias con hogares rotos, situaciones dolorosas, familias enteras en el desempleo, desintegradas, familias de inmigrantes que llaman a nuestras puertas, familias de refugiados… Si somos misioneros "con espíritu", en todo este campo tendremos que estar a la fuerza presentes.  _____ Amador García Cordoba, CMF [Prefecto de Apostolado de Perú-Bolivia]

"¡Somos misioneros! La Misión pertenece a nuestra identidad más profunda". | "We are missionaries! The Mission belongs to the core of our most fundamental identity".

MS 1 (Cf. CC 2; Dir 26.)