En JPIC

Ser Ouvinte e Servidor da Palavra, ao estilo de Claret (MS 42) nos convida a testemunhar as verdades do Reino num mundo com tantas ´palavras ambíguas´ que fortalecem sistemas de morte e violência. A Palavra, contextualizada (MS 45.3), convoca a transformar a realidade (MS 45,3) e ilumina a JPIC com profecia (MS 45.7). Acolhamos a Palavra, em chave de JPIC, para que ela: oriente-nos no caminho do amor a Deus e à humanidade; sensibilize-nos a assistir as vítimas das pobrezas materiais e existenciais; instrua-nos a construir projetos de promoção humana; possibilite-nos a resgatar e restaurar a vida de vítimas da violência; comprometa-nos na luta pela libertação e superação das estruturas econômicas e políticas que geram pobreza e exclusão. _____ Ronaldo Mazula, CMF [Prefeito de Apostolado do Brasil] 
La primera comunidad cristiana sintió con vehemencia el ímpetu del espíritu de Pentecostés y la invitación para dejar el salón de reuniones y salir a la plaza pública sin miedo y proclamar el mensaje de Jesús. La Iglesia es misión hasta los confines de la tierra… Desde entonces los discípulos de Jesús se vieron obligados a descubrir y responder creativa y comunitariamente a las nuevas necesidades y a situaciones que se iban encontrando… El mandato de Jesús ha sido la proclamación del Reinado de Dios y el servicio liberador, curar las enfermedades del pueblo. Nuestra identidad claretiana de oyentes y servidores de la Palabra quiere decir recuperar el sentido profético de los apóstoles, el espíritu del profetismo como lo vivió Jesús. El se presentó a la comunidad judía como el Profeta del Reino de Dios, ungido por el Espíritu para anunciar la buena noticia a los pobres. El Profeta Jesús sentía la pasión por Dios y la compasión por el pueblo… Oír la Palabra en este contexto quiere decir volver al Evangelio de Jesús, aceptar las implicaciones del Reino de Dios como las proclamaba y las sentía Jesús y a la vez poner atención a las necesidades del pueblo al que somos enviados para que los valores del Reino vayan creciendo. Leer y sentir las tensiones sociales de una sociedad que sufre las enfermedades y lacras de la pobreza y la violencia, una sociedad dominada por el poder y la exclusión de los sectores mas vulnerables, que se traduce en las guerras étnicas, el hambre y la enfermedad, la maldición de los refugiados, en el tráfico humano, en el abandono y la muerte de los niños, en las consecuencias del cambio climático etc… Jesus cura y sana a los enfermos, a los leprosos, a los poseídos del demonio… siente lástima, se siente tocado en sus entrañas por su miseria y sus sufrimientos. Aceptar el Reino quiere decir eliminar los prejuicios, las barreras sociales y crear la fraternidad universal, el sueño de Jesús que traduce el Reinado de Dios. Supone trabajar y hacer que el dialogo de culturas vaya floreciendo y a la vez el anuncio critico de una sociedad injusta. El anuncio del Evangelio de Jesús debe ser el anuncio de la esperanza para el pueblo con nuestro testimonio profético del Reinado de Dios que es Padre misericordioso para todos especialmente para los humildes y los pobres, los que sufren y trabajan por la paz. _____ Angel Calvo, CMF [Zamboanga, Filipinas]

"¡Somos misioneros! La Misión pertenece a nuestra identidad más profunda". | "We are missionaries! The Mission belongs to the core of our most fundamental identity".

MS 1 (Cf. CC 2; Dir 26.)