En los Institutos de Vida Consagrada | Jurídico

Soy profesor de teología en el Instituto Claretianum de Roma. Ser claretiano ?con toda la Iglesia y quienes buscan la transformación del mundo? es un bello ideal. Creo en él, pero no sé cómo se pueda llevar a cabo. No somos los únicos que reflexionan sobre la vida consagrada en la Iglesia, y lo hacemos sin saber cómo lo hacen otros. Creo que trabajamos bien, con ilusión. Trabajamos -estoy convencido de ello- para el bien de la Iglesia, pero no sé si lo hacemos ?con? ella._____Xabier Larrañaga, CMF [Claretiannum, Roma - Italia].

 

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Mi colaboración con otros en la misión evangelizadora desde el Instituto Jurídico de Roma y desde mi cargo de superior de la comunidad y Procurador General ante la Santa Sede ofrece diversas oportunidades y ámbitos de actuación.

En primer lugar en la misma comunidad, en la que convivimos personas de distintas edades y con diversos trabajos: unos trabajan al servicio de la Santa Sede y son profesores en Centros Universitarios, y otros, los más jóvenes, estudiantes de Derecho Canónico en la Universidad Lateranense.

Entiendo que es importante crear una comunión de corazones, impulsar la conciencia de que, aun siendo diferentes por procedencia geográfica y cultural y por edad y trabajo, estamos empeñados en la misma misión. Y a partir de aquí impulsar la corresponsabilidad en el buen funcionamiento de la comunidad en las distintas dimensiones que supone la vida comunitaria, como indican las Constituciones n.13. También buscar la colaboración entre todos, que para unos supone ofrecer sus conocimientos y experiencia, y para otros apoyar las actividades que desde la comunidad y el Instituto se llevan a cabo.

Un segundo ámbito es el de las relaciones con la Familia Claretiana y otras Congregaciones religiosas. Con las hermanas claretianas no hay una relación de trabajo directo, dada la finalidad de nuestras comunidades, pero me parece importante cultivar el sentido de fraternidad mediante las relaciones personales y comunitarias, intercambiar informaciones y materiales de trabajo que pueden ayudar sea en la formación que en el gobierno.

El servicio de procurador posibilita la relación con procuradores de otras Congregaciones religiosas. Las reuniones periódicas que mantenemos ayuda mucho a tomar conciencia de la similitud de los problemas que todos los Institutos debemos afrontar y podemos aprovechar todos de la experiencia de otros. Compartir con otros ayuda a reconocer que no somos los únicos, ni los mejores, y que la comunión y la colaboración nos ilumina, nos da seguridad y nos fortalece.

El Instituto, finalmente, está abierto al trabajo conjunto con otros desde hace tiempo, con profesores de la Universidad Lateranense en el campo docente, y con abogados en la pastoral matrimonial. Últimamente hemos acogido la iniciativa de crear en nuestra sede un Centro jurídico-canónico para los casos de abusos y de violencia, llamado “Auribus”, y estamos comprometidos con ese proyecto con aportaciones personales y con todos los recursos de los que disponemos. El proyecto no ha surgido de nosotros ni es “nuestro”, pero estamos contentos de poder formar parte de él porque consideramos que puede ayudar mucho a víctimas de abusos, a abusadores y a Entidades religiosas. Nosotros solos no podríamos llevar adelante algo que supera nuestras posibilidades. _____ José-Félix Valderrabano, CMF [Instituto Jurídico – Roma, Itália].

"¡Somos misioneros! La Misión pertenece a nuestra identidad más profunda". | "We are missionaries! The Mission belongs to the core of our most fundamental identity".

MS 1 (Cf. CC 2; Dir 26.)