En los Institutos de Vida Consagrada | Jurídico

Soy profesor de teología en el “Istituto di Teologia della Vita Consacrata Claretianum” de Roma. Mi comunidad se dedica a la teología de la vida consagrada, sobre todo en su dimensión didáctica. Creo que un reto importante de nuestra misión en el Claretianum es el trabajo en equipo entre los docentes. Cuando leo en MS 63 ‘Hacer del diálogo nuestro estilo y medio de evangelización’ pienso en lo que se podría hacer en el espacio de diálogo con otros profesores, y me pregunto qué será una docencia basada en el diálogo. Creo que hablamos con nosotros mismos, y cuando todo encaja según una lógica individual (ahí todo encaja fácilmente) “vaciamos el cargador”. El diálogo supone la humildad de la escucha. Y se escucha cuando se es pobre, cuando se tiene necesidad de una respuesta. Nos cuesta crear espacios de escucha porque nos sentimos satisfechos. Eso explicaría también la pobreza espiritual de la que hablamos en nuestros documentos. No escuchamos, y ponemos en circulación, con más o menos éxito, nuestros monólogos (discursos, clases, plegarias…). Nos preocupa “lo que tenemos que decir”. Y siempre decimos lo mismo. Nos cuesta pararnos. Es más fácil “pasar de largo”. Así, claro está, no se puede… escuchar. Y sin escucha no hay diálogo posible._____ Xabier Larrañaga, CMF (Claretianum – Roma, Italia).

"¡Somos misioneros! La Misión pertenece a nuestra identidad más profunda". | "We are missionaries! The Mission belongs to the core of our most fundamental identity".

MS 1 (Cf. CC 2; Dir 26.)